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ONU TEME UNA TRAGEDIA MASIVA TRAS HUNDIMIENTO DE BARCOS EN BIRMANIA

La crisis rohingya se agrava tras el presunto hundimiento de dos barcos en Birmania con más de 500 personas a bordo

Pilar Chavez2 min de lectura
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ONU TEME UNA TRAGEDIA MASIVA TRAS HUNDIMIENTO DE BARCOS EN BIRMANIA

La crisis rohingya podría sumar una de sus peores tragedias humanitarias de los últimos años. Naciones Unidas advirtió que más de 500 personas, en su mayoría integrantes de esta minoría étnica, habrían muerto tras el hundimiento de dos embarcaciones frente a las costas de Birmania. De acuerdo con información preliminar de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), las embarcaciones partieron a finales de junio desde el estado de Rajine con destino a lugares más seguros. Aunque las cifras aún no han sido confirmadas oficialmente, los organismos internacionales alertan sobre la magnitud del desastre y piden reforzar las operaciones de búsqueda y rescate.

Las agencias de la ONU señalaron que una de las embarcaciones, con alrededor de 250 pasajeros, perdió contacto poco después de zarpar, mientras que la segunda, con cerca de 280 personas a bordo, presuntamente naufragó el 8 de julio frente a la costa de Ayeyarwady. Además, explicaron que muchos de los viajeros procedían de los campos de refugiados de Cox's Bazar, en Bangladesh, donde miles de rohingyas viven desde hace años en condiciones de extrema vulnerabilidad. Las lluvias del monzón, las inundaciones y el mal estado del mar incrementaron el peligro de una travesía que ya figuraba entre las rutas migratorias más riesgosas del mundo.

La ONU advirtió que la crisis rohingya continúa agravándose debido al conflicto armado en Birmania, la persecución contra esta minoría y la falta de oportunidades en los campamentos de refugiados. Tanto la OIM como ACNUR señalaron que la ausencia de soluciones duraderas obliga a cientos de personas a recurrir a peligrosas rutas marítimas controladas, en muchos casos, por redes de tráfico y contrabando de personas. Por ello, solicitaron una mayor cooperación internacional para fortalecer las labores de rescate, ampliar el acceso al asilo y combatir a las organizaciones criminales que aprovechan la desesperación de quienes buscan escapar de la violencia y la exclusión.

Amnistía Internacional también expresó su preocupación y afirmó que estas tragedias reflejan la desesperación de una población que enfrenta décadas de persecución, apatridia y crisis humanitaria. La organización recordó que muchos rohingyas carecen de acceso a educación, vivienda y atención básica, mientras otros son víctimas de explotación y reclutamiento forzado. Este nuevo desastre evidencia que la emergencia no se limita a un accidente marítimo, sino que responde a un problema estructural que sigue sin una respuesta definitiva. La evolución de las investigaciones y las tareas de rescate será clave para dimensionar el alcance real de una tragedia que vuelve a poner el foco sobre una de las crisis humanitarias más prolongadas del mundo.