La llegada de 36 mexicanos repatriados de Colombia marcó el primer regreso de connacionales afectados por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió la región del Valle del Cauca el lunes. El grupo arribó durante la madrugada de este jueves a la Base Aérea de Santa Lucía, en las instalaciones del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), luego de que el gobierno mexicano enviara un avión C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Mexicana para trasladar ayuda humanitaria al país sudamericano. La aeronave aprovechó el vuelo de retorno para facilitar la salida de los mexicanos que solicitaron apoyo tras el desastre, una operación que refleja la respuesta consular ante una emergencia que dejó cientos de víctimas y personas desaparecidas.
Hasta el miércoles, 213 ciudadanos mexicanos que permanecían en Colombia habían establecido contacto con la Embajada de México en Bogotá para solicitar asistencia, ya fuera para abandonar el país o para encontrar un sitio seguro donde permanecer. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que mantiene seguimiento de los connacionales ubicados en las zonas afectadas, entre ellos un equipo de futbol infantil procedente de Tijuana. Además, la representación diplomática gestiona alternativas con aerolíneas comerciales para facilitar la salida de quienes todavía desean regresar a México. Por otro lado, la Cancillería trabaja en la reubicación de personas que se hospedaban en hoteles que sufrieron daños estructurales, una medida necesaria ante las condiciones de riesgo que dejó el movimiento telúrico.
Los mexicanos repatriados de Colombia representan solo una parte de los connacionales que requieren asistencia, por lo que la atención continuará mientras permanezcan personas en las zonas afectadas. El sismo provocó una emergencia de gran magnitud en el Valle del Cauca: hasta el momento del reporte, las autoridades contabilizaban al menos 265 personas fallecidas y más de 500 desaparecidas. En este contexto, la operación mexicana no se limita al traslado de ciudadanos, sino que también incluye el envío de ayuda humanitaria y labores de protección consular. La coordinación entre la SRE, la Fuerza Aérea Mexicana y las autoridades colombianas será clave para identificar nuevas necesidades y facilitar la salida o reubicación de los connacionales que aún permanecen en territorio colombiano.
