Autoridades de Estados Unidos informaron sobre el desmantelamiento de una red dedicada al contrabando de armas entre Arizona y México, después de una investigación que permitió presentar 158 cargos por conspiración contra al menos 30 personas relacionadas con la compra ilegal y distribución de armamento hacia territorio mexicano. El operativo representa un nuevo golpe contra las organizaciones que facilitan el traslado de armas a través de la frontera.
La Fiscalía del Distrito de Arizona señaló que la investigación identificó a un grupo que adquiría armas de fuego mediante compras ilegales y posteriormente las enviaba fuera de Estados Unidos. Entre los acusados aparece Fernando Daniel Castro, señalado como presunto líder de la operación, quien habría utilizado su nombre para adquirir armamento que después llegaba a compradores interesados en trasladarlo hacia México.
El expediente de la fiscalía indica que la red obtuvo diferentes tipos de armas, entre ellas pistolas Glock 19 y rifles tipo AK, mediante procedimientos que incluían declaraciones falsas durante las compras. Las autoridades estadounidenses explicaron que los integrantes del grupo conocían el destino final del armamento y aun así participaron en actividades relacionadas con el tráfico ilegal hacia el otro lado de la frontera.
Los investigadores lograron avanzar en el caso a partir de información obtenida en otros procesos judiciales relacionados con personas vinculadas al traslado de armas. Uno de los casos relevantes ocurrió en 2025, cuando Emmanuel Rabena-Velderrain fue detenido al intentar cruzar la frontera con 42 fusiles de asalto y 42 cargadores, situación que permitió obtener datos para identificar nuevas conexiones dentro de la red.
La cooperación entre autoridades estadounidenses y mexicanas tuvo un papel importante durante la investigación, según explicó el embajador Ronald Johnson, quien destacó la importancia de detener armas antes de que lleguen a grupos criminales. El funcionario señaló que el intercambio de información entre ambos países permite fortalecer las acciones contra el tráfico ilegal de armamento en la región fronteriza.
El tráfico de armas entre Estados Unidos y México continúa como uno de los principales desafíos de seguridad para ambos países debido al flujo constante de armamento que cruza la frontera. Las autoridades mexicanas también han reportado importantes decomisos durante los últimos años, con una proporción significativa de armas provenientes de Estados Unidos, lo que mantiene vigente la necesidad de reforzar los controles y la colaboración internacional.
