Brasil y China acordaron reforzar su cooperación económica y política luego de que Estados Unidos confirmara la imposición de aranceles del 25% a las exportaciones brasileñas. Durante una conversación telefónica, los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Xi Jinping coincidieron en ampliar la alianza comercial Brasil China y acelerar proyectos estratégicos que fortalezcan la relación bilateral. Lula reiteró que su gobierno buscará diversificar mercados y socios comerciales para reducir la dependencia de un solo destino de exportación, una estrategia que cobra mayor relevancia en un escenario de crecientes tensiones comerciales entre las principales economías del mundo.
Durante el diálogo, ambos mandatarios destacaron los resultados obtenidos gracias al intercambio comercial entre sus países y plantearon nuevas oportunidades de cooperación. Lula señaló que la eliminación de visas para viajes de corta duración impulsará el turismo y facilitará los negocios, mientras que también expresó su interés en avanzar en un acuerdo entre China y el Mercosur. Además, ambos gobiernos acordaron fortalecer la colaboración en sectores considerados estratégicos, entre ellos la inteligencia artificial, el desarrollo de satélites, el procesamiento de minerales críticos y el comercio de fertilizantes. Estas áreas representan una apuesta para ampliar la relación más allá del intercambio tradicional de materias primas.
En el ámbito internacional, la alianza comercial Brasil China también se reflejó en una postura común sobre los desafíos globales. Lula y Xi defendieron el multilateralismo como herramienta para enfrentar los conflictos internacionales y coincidieron en que el actual sistema de gobernanza mundial requiere reformas. Ambos expresaron preocupación por el impacto de las guerras sobre la seguridad alimentaria y energética, además de respaldar la libre navegación en los estrechos de Ormuz y Bab al Mandeb. Asimismo, manifestaron inquietud por la crisis humanitaria en la Franja de Gaza y subrayaron la necesidad de fortalecer los mecanismos internacionales para responder a este tipo de conflictos.
Xi Jinping aseguró que Brasil y China, como integrantes destacados del llamado sur global, tienen la responsabilidad de impulsar un orden internacional más equilibrado y justo. En ese sentido, destacó el papel de los BRICS como una plataforma para ampliar la cooperación económica y política entre economías emergentes. El acercamiento entre Brasilia y Pekín ocurre en un momento clave para el comercio internacional y podría acelerar una mayor diversificación de las relaciones comerciales brasileñas. Además, envía una señal de que ambos países buscan consolidar su influencia en la economía global frente a un entorno marcado por disputas comerciales y una creciente competencia geopolítica.
