El mantenimiento del Tren Maya representará un gasto que supera ampliamente los ingresos propios obtenidos por el proyecto ferroviario durante 2025, de acuerdo con información sobre los contratos adjudicados para conservar la infraestructura y los sistemas que integran esta obra. Mientras la empresa reportó ingresos por 541.7 millones de pesos durante el año pasado, los recursos comprometidos únicamente para una parte de las labores de mantenimiento rebasan esa cantidad, lo que evidencia el reto financiero que enfrenta la operación del sistema.
La empresa paraestatal Tren Maya asignó recientemente un contrato por 837 millones de pesos destinado al mantenimiento de los tramos uno al cuatro, que conectan Palenque con Cancún y abarcan 854 de los mil 554 kilómetros que conforman la ruta. Estas secciones comenzaron operaciones en diciembre de 2023 y requieren trabajos permanentes para garantizar la seguridad de la infraestructura ferroviaria y la continuidad del servicio para los pasajeros que utilizan esta vía de transporte.
A este contrato se suma otro por hasta 273 millones de pesos para el mantenimiento de la catenaria o sistema de alimentación eléctrica correspondiente a los tramos 3B al seis durante 2026 y 2027. La empresa Azvindi obtuvo esa adjudicación en enero, mientras que para los tramos cinco al siete todavía no aparece registrado un contrato similar en el portal Compras MX, a pesar de que esas secciones iniciaron operaciones entre febrero y diciembre de 2024.
Las compañías Hemosa Ingeniería y ASCH México obtuvieron la licitación para atender los primeros cuatro tramos al presentar una propuesta considerablemente menor que la de otros participantes, quienes plantearon montos superiores a los mil 100 millones de pesos. Las empresas deberán realizar inspecciones permanentes, corregir fallas en rieles, durmientes y balasto, operar maquinaria especializada y mantener brigadas disponibles las 24 horas para responder a cualquier incidente que pudiera registrarse en la red ferroviaria.
El mantenimiento del Tren Maya contempla además el monitoreo constante de la infraestructura mediante sistemas de inspección técnica, análisis del historial operativo y seguimiento de los defectos detectados en las vías. Según las bases de la licitación, estas acciones permitirán programar intervenciones preventivas y correctivas para conservar las condiciones de operación del servicio. Mientras tanto, la empresa mantiene expectativas de incrementar sus ingresos durante 2026, aunque los resultados financieros del primer trimestre proyectan una recaudación similar a la obtenida el año anterior. Paralelamente, las operaciones continúan respaldadas por subsidios provenientes del Presupuesto de Egresos de la Federación y de un fideicomiso administrado por la Secretaría de la Defensa Nacional.
