La renuncia del fiscal de Chihuahua generó una fuerte sacudida política y administrativa en la entidad, luego de que el titular de la Fiscalía General del Estado, César Jáuregui Moreno, dejara el cargo en medio de cuestionamientos por un operativo reciente que involucró la participación de agentes extranjeros. La decisión ocurrió a pocos días de que el caso tomara relevancia nacional y colocara a las autoridades estatales bajo presión institucional.
El ahora exfuncionario explicó que su salida responde a omisiones e inconsistencias en la información que recibió por parte de su equipo, ya que aseguró que no le notificaron sobre la presencia de agentes de Estados Unidos durante el operativo realizado entre el 17 y el 19 de abril en la Sierra Tarahumara. Este despliegue permitió el aseguramiento de seis narcolaboratorios, pero también abrió cuestionamientos sobre la coordinación y los límites de actuación de autoridades extranjeras en territorio mexicano.
La renuncia del fiscal de Chihuahua se presentó ante la gobernadora María Eugenia Campos en un momento clave, ya que ella tenía programada una comparecencia ante el Senado para abordar su posible responsabilidad en el caso. El contexto político incrementó la tensión en torno al tema, debido a las exigencias de claridad sobre la actuación de las instituciones estatales y la posible vulneración de la soberanía nacional.
En su posicionamiento, Jáuregui Moreno sostuvo que la falta de comunicación interna afectó los mecanismos de control que debía garantizar como titular de la fiscalía, lo que derivó en una pérdida de confianza que consideró necesario atender con su salida del cargo. También afirmó que su decisión busca permitir que las investigaciones avancen con autonomía, rapidez y sin interferencias, en un intento por restablecer la credibilidad institucional ante la opinión pública.
Por su parte, la fiscal Wendy Chávez, encargada de dar seguimiento al caso, señaló como presunto responsable al director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Oseguera, lo que añade un nuevo nivel de complejidad al conflicto interno. Mientras tanto, el caso continúa en desarrollo y mantiene la atención sobre las decisiones que tomarán las autoridades en los próximos días.
