¿Por qué algunos países de la UE siguen utilizando monedas nacionales y no el euro?

Dos décadas después de su adhesión a la UE, la República Checa sigue utilizando su moneda nacional, la corona, en lugar del euro. El Gobierno, sin embargo, anunció que está dispuesto a discutir los detalles sobre la posibilidad de que el país se pase a la divisa de la UE.

El Gobierno checo tiene previsto preparar una evaluación de las cuestiones legislativas para que el país pueda entrar en el mecanismo de tipos de cambio anterior al euro, conocido como MTC II, antes de octubre de 2024, afirmó el primer ministro del país, Petr Fiala, en la red social X.

Cuatro de los cinco partidos gobernantes siguen estando a favor de la adhesión a la eurozona, mientras que los Demócratas Cívicos de Fiala, el miembro dominante de la coalición, se oponen. El partido exige que el Gobierno no tome ninguna medida en este sentido durante su mandato, que expira en 2025.

La República Checa se comprometió a introducir la moneda única cuando ingresó en la UE en 2004, pero según un sondeo reciente, el 63% de la población está en contra.

Países de la UE que no utilizan el euro

Aparte de la República Checa, otros seis miembros de la UE siguen utilizando sus monedas nacionales en lugar del euro:

1.

Bulgaria. La ministra de Hacienda, Rossitsa Velkova, declaró en 2023 que el país había desechado su objetivo de adoptar el euro en enero de 2024, ya que no cumplía los llamados criterios del Tratado de Maastricht para la entrada en el euro en materia de inflación y no había realizado algunos cambios legales necesarios.

2.

Dinamarca. En 2000, el Gobierno danés celebró un referéndum sobre la introducción del euro, en el que el 53,2% de los votantes rechazó la iniciativa, mientras que el 46,8% la aprobó.

3.

Hungría. En un principio, el país tenía previsto adoptar el euro como moneda oficial antes de finales de 2009. Pero finalmente se abandonó la fecha prevista debido a un déficit presupuestario, una inflación y una deuda pública excesivamente elevados, lo que no se ajusta a los criterios de Maastricht.

4.

Polonia. El país no cumple los criterios de Maastricht relativos a la estabilidad del tipo de cambio y los tipos de interés a largo plazo. Además, la legislación polaca no es totalmente compatible con los tratados de la UE.

5.

Rumanía. La Comisión Europea concluyó anteriormente que la legislación del país no cumple plenamente las normas de la eurozona y que la nación no satisface todos los criterios necesarios para adoptar el euro. Rumanía tiene problemas con la inflación, la estabilidad de las finanzas públicas, el criterio del tipo de cambio y la convergencia de los tipos de interés a largo plazo.

6.

Suecia. En septiembre de 2003, el 55,9% de la población votó en referéndum en contra de la entrada en la eurozona.

Inflación en aumento

Por su parte, la inflación anual en los 20 países de la zona euro aumentó hasta el 2,9% en diciembre de 2023, frente al 2,4% de noviembre, informó en enero la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) en un comunicado.

En diciembre, los alimentos, el alcohol y el tabaco fueron los que más contribuyeron a la inflación de la eurozona, junto con los servicios, los bienes industriales no energéticos y la energía.

La tasa de inflación anual más alta se registró en Eslovaquia, con un 6,6%, mientras que las más bajas correspondieron a Bélgica e Italia, con un 0,5%, indica el comunicado.