La congresista Magdalena Núñez Monreal nació en Fresnillo, Zacatecas, aunque su familia es originaria de Sombrerete. Tuvo una infancia feliz en los años 60, marcada por la libertad, la seguridad y un fuerte sentido de comunidad. Jugaba con sus numerosos primos y compañeros de escuela en el patio o la calle, participando en juegos tradicionales y escuchando programas de radio infantiles. Sus padres, comerciantes, le inculcaron valores fundamentales como el amor al prójimo, la honestidad, la responsabilidad y la empatía, enfatizando que los logros deben ser producto del trabajo propio.
Transición a la Vida Adulta y Servicio Público
Núñez Monreal no soñaba con cargos públicos, sino con viajar y conocer el mundo. Estudió y se graduó en 1981, recibiendo dos ofertas laborales: una en el área de sistemas del Seguro Social y otra en el Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), una institución dedicada a la educación en comunidades rurales. Eligió CONAFE, donde descubrió la desigualdad y la falta de oportunidades en muchas zonas del país, lo que la llevó a sentir una deuda con los sectores desfavorecidos y a valorar su propia "posición privilegiada".
Entrada en la Política Municipal
Su incursión en la política fue circunstancial. Tras 10 años en CONAFE, ascendió a puestos directivos y fue nombrada delegada federal. En 1997, fue invitada por Ricardo Monreal Ávila a colaborar en su campaña para gobernador de Zacatecas. Posteriormente, el entonces alcalde electo de Zacatecas, Javier Suárez del Real Berumen, la invitó a formar parte de su gabinete. Aceptó para aprender sobre la administración municipal y ampliar su experiencia profesional. Como jefa de oficialía mayor y secretaria de desarrollo económico, participó en la reforma del Artículo 115 Constitucional, que fortaleció los gobiernos locales y promovió la participación ciudadana en obras de infraestructura
Desafíos como Primera Alcaldesa
En 1997, fue candidata a la presidencia municipal de la capital de Zacatecas. El principal desafío fue ser una mujer joven sin historial de activismo político, enfrentando el rechazo de la clase política y de los medios de comunicación. Realizó una campaña de "puerta en puerta", perdiendo 6 kg debido al calor y al esfuerzo. A pesar de las dificultades y la falta de recursos frente a los candidatos del PRI y PAN, ganó la elección por una amplia mayoría, convirtiéndose en la primera mujer electa alcaldesa en la capital de un estado mexicano por un partido de izquierda. Destaca que en su época no existía el acoso del crimen organizado que hoy enfrentan los alcaldes, ni la inseguridad que obligara a tener escoltas.
Candidatura a Gobernadora y Experiencia en el PT
En 2016, participó como candidata a gobernadora de Zacatecas por Morena, en la primera elección local del partido. Anteriormente, en 2004, había sido precandidata por el PRD, pero la dirigencia nacional eligió a Amalia García. Tras sentirse incumplidos los acuerdos, decidió retirarse del PRD. En 2010, el profesor Alberto Anaya, líder nacional del PT, la invitó a ser candidata a presidenta municipal de Zacatecas. Aunque no ganó la alcaldía, obtuvo los votos suficientes para ser regidora, cargo que desempeñó de 2010 a 2012, enfocándose en que los programas municipales atendieran las necesidades reales de la gente.
El Mayor Desafío: Recuperar la Paz
Actualmente, como diputada federal, considera que el mayor desafío para México es recuperar la paz. Está comprometida, junto con su grupo parlamentario y organizaciones nacionales, a presentar más de 36 iniciativas enfocadas en construir una cultura de paz. Sostiene que la paz es fundamental para el desarrollo económico, social y personal, y es una condición necesaria para alcanzar otras metas como mejores oportunidades laborales, acceso a la salud, educación superior y vivienda digna. También resalta la importancia de la inversión en agricultura para la soberanía nacional y la necesidad de un cambio de visión, abandonando la "visión depredadora" de los recursos naturales y reconociendo la responsabilidad colectiva de cuidar el planeta.
