La muerte de Dafne continúa generando indignación luego de que su madre, Alejandra Quintos, compartiera el dramático relato de los minutos en los que pasó de recibir un aviso sobre un supuesto accidente a confirmar el fallecimiento de su hija. A través de redes sociales, la mujer explicó que una maestra de la Academia Militarizada Doenitz le informó inicialmente que la menor había sufrido una caída en el baño y que paramédicos ya la atendían. Sin embargo, apenas 15 minutos después, recibió una llamada en la que le comunicaron que ya no había nada que hacer. El testimonio volvió a colocar el caso en el centro de la atención pública y reforzó las exigencias para que las autoridades esclarezcan lo ocurrido con total transparencia.
De acuerdo con el relato de Alejandra Quintos, la primera comunicación llegó por parte de Estrella Mora, docente de la institución, quien aseguró que Dafne había sufrido un accidente. Poco después, la situación cambió de manera radical cuando la maestra le indicó que la menor ya no presentaba signos vitales y la enlazó con un hombre que se identificó como parte de Protección Civil. En esa llamada, un paramédico le confirmó que su hija había muerto y le pidió que acudiera de inmediato al plantel. La madre recordó que, en medio de la desesperación, escuchó llorar a la docente mientras intentaba comprender lo que estaba sucediendo. Al salir de su domicilio rumbo a la academia, el impacto emocional fue tan fuerte que se desvaneció en plena calle antes de llegar al lugar.
Además del testimonio, Alejandra difundió el certificado de defunción expedido por autoridades de la Secretaría de Salud, documento que clasifica la muerte de Dafne como homicidio. Este dato incrementó la presión social sobre la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, ya que, hasta el momento, no se han reportado personas detenidas ni se han dado a conocer avances sobre posibles responsabilidades. En este contexto, familiares y ciudadanos insisten en que la investigación avance con rapidez y sin privilegios para ninguna persona involucrada. El caso trasciende el dolor de una familia, pues también abre un debate sobre la seguridad, los protocolos de actuación y la responsabilidad de las instituciones encargadas del cuidado de menores durante actividades escolares.
Mientras la carpeta de investigación permanece en integración, la familia mantiene su exigencia de que el proceso se conduzca con transparencia y que cualquier responsabilidad sea sancionada conforme a la ley. Por otro lado, el caso ha provocado una fuerte reacción en redes sociales, donde miles de usuarios exigen respuestas claras sobre lo ocurrido dentro de la Academia Militarizada Doenitz. La resolución de este expediente no solo será determinante para esclarecer la muerte de la menor, sino también para fortalecer la confianza en las instituciones encargadas de investigar hechos de esta gravedad y garantizar justicia para las víctimas.
