El peso mexicano ganó terreno frente al dólar durante la jornada del 20 de agosto y rompió nuevamente la barrera de las 17 unidades, un nivel que no alcanzaba desde finales de mayo de 2024. Datos del Banco de México mostraron un tipo de cambio de 16.9466 pesos por dólar, cifra que representó una apreciación de 0.70 por ciento frente a la sesión anterior y confirmó el avance reciente de la moneda nacional.
El movimiento del mercado respondió principalmente al anuncio del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sobre un incremento en sus operaciones de recompra de instrumentos de deuda. La dependencia estadounidense informó que duplicará al menos sus compras de bonos con vencimientos entre 10 y 30 años, durante el periodo comprendido entre el 9 de septiembre y el 4 de noviembre, una medida que busca aportar liquidez al mercado y contener los costos de financiamiento.
La decisión estadounidense provocó una reducción en los rendimientos de los bonos del Tesoro, situación que también debilitó al dólar frente a distintas monedas. El rendimiento del bono estadounidense a 30 años cayó a 5.19 por ciento, después de registrar 5.31 por ciento durante el lunes, cuando alcanzó su nivel más elevado desde 2007. Además, el índice dólar DXY perdió 0.9 por ciento y descendió hasta su menor nivel desde mayo.
Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, explicó que el ajuste cambiario ocurrió principalmente durante la mañana, después de que el Tesoro estadounidense difundió su comunicado. La especialista señaló que las mayores recompras podrían incrementar la liquidez en el mercado de bonos durante los próximos meses, mientras los precios de esos instrumentos podrían subir y sus tasas de interés podrían disminuir, factores que favorecen al peso mexicano.
Otros elementos también contribuyeron al comportamiento favorable de la moneda nacional durante la jornada. Analistas destacaron la distensión comercial entre Estados Unidos y Canadá, además del mayor interés de los inversionistas por títulos relacionados con el sector tecnológico. También señalaron que México mantiene una tasa de interés real atractiva, condición que continúa favoreciendo operaciones de carry trade y mantiene el atractivo de los activos denominados en pesos.
Alejandro Saldaña, economista en jefe de Grupo Financiero Ve por Más, consideró necesario observar distintos factores para explicar la fortaleza cambiaria actual. El especialista señaló que el país conserva un marco macroeconómico relativamente estable, mientras los diferenciales de tasas entre México y Estados Unidos presentan niveles menores a los habituales, aunque anticipó una posible normalización durante los siguientes meses y un eventual cambio en las condiciones financieras.
Pese al avance reciente, los especialistas también identificaron riesgos que podrían generar nuevas presiones sobre la moneda nacional durante los próximos meses. Ramón de la Rosa, director de estrategias de mercados de Actinver, mencionó los riesgos geopolíticos relacionados con el cierre del Estrecho de Ormuz y una posible reactivación del conflicto entre Estados Unidos e Irán, factores que podrían elevar nuevamente los precios internacionales del petróleo.
Un incremento significativo en los precios del petróleo podría generar efectos sobre la inflación y modificar las expectativas relacionadas con las decisiones de la Reserva Federal. Una política monetaria estadounidense más restrictiva podría fortalecer nuevamente al dólar y reducir parte del atractivo que actualmente encuentran los inversionistas en activos mexicanos, especialmente si los mercados internacionales elevan sus niveles de aversión al riesgo.
El panorama comercial también representa un elemento relevante para las perspectivas del peso mexicano. Aunque el T-MEC mantiene sus operaciones con normalidad mientras avanzan las conversaciones para su renovación, persisten riesgos relacionados con las condiciones comerciales de Norteamérica. Bajo ese escenario, especialistas estiman que el tipo de cambio podría regresar hacia niveles de 17.80 o incluso 18.20 pesos por dólar durante 2027.
El movimiento favorable del mercado cambiario también coincidió con una jornada positiva para las principales bolsas estadounidenses y mexicanas. El Dow Jones avanzó 0.22 por ciento, mientras el S&P 500 ganó 0.21 por ciento y el Nasdaq registró un incremento de 0.16 por ciento. En México, el S&P/BMV IPC subió 0.10 por ciento y el FTSE-BIVA avanzó 0.02 por ciento.
La fortaleza actual de la moneda mexicana refleja una combinación de factores internacionales y condiciones internas que favorecen temporalmente la demanda por activos nacionales. Sin embargo, los especialistas advierten que el entorno financiero puede cambiar rápidamente ante nuevos movimientos en las tasas estadounidenses, mayores tensiones geopolíticas o modificaciones en las condiciones comerciales de Norteamérica.
