El senador Toño Martín del Campo pidió a la Comisión Federal de Electricidad acelerar y ampliar la infraestructura eléctrica en Aguascalientes para responder al crecimiento industrial del estado. El planteamiento ocurrió durante una reunión de la Comisión de Energía del Senado con Emilia Esther Calleja Alor, directora general de la CFE, realizada esta semana. Martín del Campo solicitó dar seguimiento a los proyectos previstos para la entidad y aumentar la capacidad disponible en zonas productivas. La petición cobra relevancia porque la electricidad ya no representa únicamente un servicio básico: también determina si una empresa puede instalarse, ampliar una planta o mantener procesos que requieren un suministro estable durante todo el año.
LA CFE YA TIENE OBRAS PREVISTAS PARA EL ESTADO
Aguascalientes cuenta actualmente con 27 subestaciones de distribución, 159 circuitos y más de 10 mil kilómetros de líneas de media y baja tensión. La CFE atiende alrededor de 560 mil usuarios en la entidad, incluidos más de seis mil industriales. Para 2026, la empresa anunció una inversión de 195 millones de pesos destinada a una nueva subestación con capacidad de 30 MVA, modernización de redes y proyectos de electrificación. Esas acciones beneficiarían a más de 120 mil habitantes. Sin embargo, la discusión ya no se limita a mejorar el servicio existente. El crecimiento de parques industriales, vivienda y nuevas inversiones exige planear la red con varios años de anticipación para evitar que la falta de capacidad termine frenando proyectos productivos.
La infraestructura eléctrica en Aguascalientes tendrá que crecer todavía más durante la próxima década. La Agencia de Energía del Estado estima que actualmente la entidad consume alrededor de 600 MVA y dispone de una capacidad superior a 800 MVA. Sin embargo, calcula que hacia 2035 serán necesarios aproximadamente 400 MVA adicionales. También señala que cerca del 62 por ciento de la demanda estatal corresponde al sector industrial. Bajo esa proyección, la CFE contempla incorporar alrededor de 230 MVA entre 2026 y 2029. La diferencia muestra por qué las decisiones que se tomen ahora serán importantes: construir una subestación o ampliar líneas de transmisión requiere planeación, permisos e inversiones que no pueden resolverse cuando la demanda ya rebasó la capacidad disponible.
LA ENERGÍA TAMBIÉN DEFINE QUÉ EMPRESAS PUEDEN LLEGAR
Martín del Campo señaló que ampliar el suministro permitiría fortalecer la producción estatal y generar mejores condiciones para atraer inversiones y empleos. El argumento coincide con preocupaciones expresadas durante el año por representantes del sector industrial y de ingeniería. Empresas interesadas en instalarse o expandirse necesitan saber con anticipación cuánta energía existe disponible y en qué zonas pueden conectarse. En julio, la CFE y el Gobierno estatal acordaron mejorar la comunicación con empresarios para informar sobre capacidad, procedimientos de conexión y proyectos futuros. Más recientemente, especialistas de la región pidieron que los planes federales incluyan montos, obras y calendarios específicos para Aguascalientes y el Bajío.
EL RETO SERÁ QUE LOS PROYECTOS PASEN DEL PAPEL A LA RED
La reunión en el Senado ocurre mientras la CFE presenta proyectos nacionales para ampliar generación, transmisión y distribución. Calleja Alor informó a legisladores que la empresa busca modernizar el Sistema Eléctrico Nacional y mantener comunicación directa sobre las necesidades de cada entidad. Para Aguascalientes, el seguimiento será especialmente relevante porque la demanda futura estará vinculada con la expansión industrial y urbana. Una red limitada puede convertirse en un cuello de botella incluso cuando existen terrenos, mano de obra e interés empresarial. Por eso, el resultado no deberá medirse únicamente por nuevas inversiones anunciadas. También importará conocer cuántas subestaciones se construyen, cuánta capacidad adicional entra en operación y si la infraestructura llega a las zonas donde realmente crecerá la actividad económica.
