Claudia Sheinbaum respondió este jueves a las críticas que recibió en redes sociales por la ropa que utiliza durante sus actividades públicas. Durante la conferencia matutina del 17 de septiembre, la presidenta explicó que reutiliza prendas y textiles que recibe como regalos durante sus recorridos por distintas regiones del país. La mandataria señaló que recurre a costureras para transformar esos materiales en nuevas piezas.
Sheinbaum explicó que algunos pantalones forman parte de diferentes combinaciones, mientras otras prendas reciben modificaciones para crear nuevos atuendos. También mencionó el apoyo de Telma, una colaboradora que trabaja en Palacio Nacional y participa en distintas tareas. Según la presidenta, algunas costureras reciben un pago por realizar estos trabajos, aunque no pertenecen a grandes firmas de moda.
La presidenta también detalló que aprovecha textiles artesanales que recibe como obsequios durante sus visitas a diferentes comunidades. Entre esos regalos mencionó huipiles, bordados y otros elementos textiles que pueden incorporarse a nuevas prendas. De esta manera, recicla su ropa mediante ajustes, combinaciones y reutilización de materiales que llegan a sus manos durante sus recorridos oficiales.
Durante su explicación, Sheinbaum puso como ejemplo el bordado de una de sus prendas recientes. La presidenta explicó que utiliza solamente una parte del material cuando busca integrarlo en un nuevo diseño. Con este proceso, los textiles pueden adquirir otra función dentro de una prenda distinta. La mandataria también destacó la participación de personas dedicadas a la costura artesanal.
EL VESTIDO DEL GRITO INCORPORÓ BORDADO DE JUCHITÁN
La explicación ocurrió después del interés que generó el vestido que Sheinbaum utilizó durante el Grito de Independencia. La prenda destacó por sus bordados florales elaborados artesanalmente en Juchitán, Oaxaca. Thelma Islas Lagunas y Crystel S. Martínez Torres diseñaron la pieza, mientras Saúl Mosqueda realizó la confección. El trabajo artesanal correspondió a integrantes del Taller de Bordado Biulú.
El bordado contó con la participación de Elvis Guerra, Dayari Ramírez, Reyna Montero y Lorena Martínez. Las personas participantes forman parte del Taller Biulú, integrado por artesanas muxe de Juchitán. La pieza utilizó una técnica artesanal realizada a mano con aguja de gancho, vinculada con la tradición textil del Istmo de Tehuantepec.
La prenda presentó una falda negra junto con una parte superior decorada con flores de distintos colores. El diseño llevó hasta Palacio Nacional elementos relacionados con la tradición textil de Oaxaca. El vestido fue elaborado especialmente para la ceremonia del 15 de septiembre. Su confección reunió el trabajo de diseñadoras, costureros y artesanas vinculadas con distintas etapas del proceso.
El trabajo del Taller Biulú también recibió atención por su vínculo con la tradición artesanal de Juchitán. Fuentes periodísticas señalaron que el taller trabaja con textiles tradicionales del Istmo y técnicas elaboradas manualmente. La participación del colectivo ocurrió durante una ceremonia presidencial de alta visibilidad. El vestido permitió mostrar públicamente elementos textiles procedentes de una comunidad oaxaqueña.
Sheinbaum retomó así su explicación sobre el uso de prendas y materiales durante sus actividades públicas. La presidenta aseguró que reutiliza ropa y aprovecha textiles recibidos como regalos. Su comentario respondió directamente a las críticas surgidas en redes sociales sobre la frecuencia de sus cambios de vestuario. Además, vinculó algunas de sus prendas con materiales provenientes de distintas comunidades mexicanas.
La declaración ocurrió un día después de las actividades oficiales por el aniversario de la Independencia. Durante el Grito del 15 de septiembre, Sheinbaum utilizó el vestido elaborado con bordados artesanales de Juchitán. La pieza combinó diseño contemporáneo y elementos textiles tradicionales del Istmo de Tehuantepec, según información publicada después de la ceremonia.
