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MUERE MILITAR DE EU TRAS CAER DESDE LO ALTO DE UN ESTADIO

Un militar murió tras caer durante una exhibición en el Alamodome. La investigación busca esclarecer qué provocó el accidente

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MUERE MILITAR DE EU TRAS CAER DESDE LO ALTO DE UN ESTADIO

Un integrante de la Fuerza Aérea de Estados Unidos murió tras caer desde la estructura superior del Alamodome, en San Antonio, Texas, durante una exhibición militar previa a un partido de futbol americano universitario. El accidente ocurrió el sábado 17 de octubre, durante el encuentro entre la Universidad de Texas en San Antonio (UTSA) y la Academia Naval estadounidense. Aunque los servicios de emergencia trasladaron al militar a un hospital, las lesiones resultaron mortales. El partido comenzó con aproximadamente 10 minutos de retraso y se disputó hasta el final. La muerte del uniformado, identificado como Ian Patterson, abrió interrogantes sobre las circunstancias de la maniobra y los protocolos de seguridad en este tipo de espectáculos.

La Fuerza Aérea identificó a Patterson como un sargento técnico con 15 años de servicio, quien trabajaba como instructor de control aéreo táctico en el Sexto Escuadrón de Entrenamiento de Combate, Destacamento 2, con sede en San Antonio. Originario de Fort Stewart, Georgia, el militar había recibido en 2022 un reconocimiento como instructor destacado de operaciones especiales y acumulaba diversas condecoraciones. Patterson participaba en una ceremonia organizada por UTSA para rendir homenaje a los integrantes de las Fuerzas Armadas y a los veteranos. La actividad contemplaba el descenso de cuatro militares mediante cuerdas desde la parte superior del Alamodome hasta el campo de juego, frente a miles de aficionados.

Las autoridades todavía investigan las causas de la caída del militar en el Alamodome y no han determinado qué provocó el accidente. Durante la maniobra, Patterson cayó desde una altura considerable y los equipos de emergencia lo atendieron sobre el terreno de juego antes de trasladarlo al hospital, donde murió por la gravedad de sus lesiones. El incidente ocurrió ante más de 23 mil espectadores, según la asistencia reportada para el encuentro. La emergencia también alteró el ambiente entre los aficionados y los jugadores, quienes inicialmente recibieron información limitada sobre lo sucedido. Por ahora, la investigación militar deberá esclarecer las circunstancias de la caída y determinar si existieron factores operativos o de seguridad que contribuyeran al desenlace.

La American Conference, organización deportiva a la que pertenecen ambos equipos, explicó que el partido continuó porque, en ese momento, las autoridades aún no habían confirmado públicamente el fallecimiento. Según la conferencia, representantes de las universidades, responsables del estadio y funcionarios locales evaluaron la información disponible durante el encuentro. También consideraron los procedimientos militares para notificar primero a los familiares antes de divulgar oficialmente una muerte. Finalmente, UTSA se impuso por 38-34 a Navy. El entrenador de la universidad, Jeff Traylor, relató que sus jugadores percibieron un cambio en el ambiente cuando entraron al campo, aunque al principio solo sabían que un incidente había retrasado el inicio. La decisión de continuar el juego generó preguntas sobre cómo actuar ante una emergencia grave durante un evento multitudinario.

Tras el fallecimiento, UTSA anunció servicios de apoyo emocional para estudiantes, docentes y trabajadores afectados por lo ocurrido. Por su parte, el general de brigada Scott C. Mills, comandante de la 57.ª Ala de la Fuerza Aérea, expresó sus condolencias y aseguró que la institución acompañaría a los familiares, compañeros y allegados de Patterson. Mientras avanza la investigación, el caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos asociados con las exhibiciones militares en estadios y la necesidad de evaluar cuidadosamente las condiciones de seguridad antes de realizar maniobras aéreas o descensos con cuerdas ante el público. Además de esclarecer la muerte del sargento, las conclusiones podrían impulsar revisiones de los protocolos utilizados en ceremonias similares durante eventos deportivos.