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RUSIA UNIDA REFUERZA EL PODER DE PUTIN

Rusia Unida refuerza el poder de Putin tras unas elecciones en Rusia marcadas por la falta de oposición y denuncias de irregularidades

Pilar Chavez3 min de lectura
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RUSIA UNIDA REFUERZA EL PODER DE PUTIN

El partido Rusia Unida, principal fuerza política del Kremlin, se encamina a mantener un dominio abrumador sobre la Duma Estatal tras las primeras elecciones parlamentarias celebradas en Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022. Con más del 95% de los votos contabilizados, la formación obtuvo 57.83% de los sufragios y 355 de los 450 escaños, de acuerdo con la Comisión Electoral Central. El resultado le permite conservar una mayoría constitucional y fortalece el control parlamentario del gobierno de Vladímir Putin. Sin embargo, los comicios se desarrollaron en un escenario marcado por la ausencia de buena parte de la oposición, restricciones a observadores y denuncias de irregularidades, factores que han generado cuestionamientos sobre las condiciones en las que se realizó la votación.

La elección se realizó durante tres días y convocó a unos 111 millones de ciudadanos habilitados para votar. La mitad de los 450 integrantes de la Duma se eligió mediante listas partidistas, mientras que los otros 225 escaños se disputaron en distritos uninominales. Además, Rusia incluyó en el proceso electoral a habitantes de Crimea y de territorios ucranianos que Moscú reclama como propios, entre ellos zonas de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia. Ucrania rechazó los comicios y la Unión Europea cuestionó la realización de elecciones en esos territorios, que la comunidad internacional no reconoce como parte de Rusia. En este contexto, el resultado parlamentario adquiere una dimensión adicional: además de renovar la Cámara baja, el Kremlin busca proyectar una imagen de respaldo político durante la guerra.

El avance de Rusia Unida no ocurrió en un escenario de competencia política convencional. Las elecciones en Rusia estuvieron marcadas por la exclusión o marginación de sectores opositores, mientras algunos políticos críticos de la guerra fueron encarcelados o abandonaron el país. Yábloko, uno de los pocos partidos registrados que mantiene una postura abiertamente contraria a la guerra, quedó fuera de la competencia nacional, aunque algunos de sus candidatos participaron en distritos individuales. Los otros partidos que obtuvieron representación nacional —el Partido Comunista, el Partido Liberal Democrático, Una Rusia Justa y Nueva Gente— han mantenido distintas posiciones frente al gobierno, pero suelen coincidir con el Kremlin en asuntos centrales. A esto se sumaron denuncias sobre problemas con el voto electrónico, acceso limitado de observadores y otras irregularidades que no pudieron verificarse de manera independiente.

La ausencia de una observación electoral internacional amplia también forma parte del contexto. La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) no desplegó una misión de observación para estos comicios, después de que las autoridades rusas impusieran restricciones sobre el número de observadores que podía enviar. En Moscú, además, las autoridades informaron que el sistema de votación electrónica sufrió ciberataques, mientras medios independientes y figuras opositoras reportaron fallas técnicas y cuestionaron el funcionamiento del mecanismo. Paralelamente, organizaciones y candidatos denunciaron prácticas como problemas para acceder a las casillas, apertura de urnas y dificultades para obtener papeletas físicas. Las autoridades rusas han defendido la legalidad del proceso y calificaron los comicios como una expresión de la voluntad ciudadana, mientras la oposición en el exilio ha cuestionado su legitimidad.

El resultado representa un cambio importante respecto de las elecciones parlamentarias de 2021, cuando Rusia Unida obtuvo oficialmente 49.82% de los votos por listas y consiguió 324 escaños en la Duma. Ahora, con 355 curules, el partido aumenta su presencia en la Cámara y conserva la mayoría necesaria para impulsar por sí solo determinadas decisiones legislativas y reformas constitucionales. En paralelo, la votación terminó en medio de una nueva escalada de ataques con drones ucranianos contra territorio ruso. Para el Kremlin, la amplia victoria parlamentaria puede utilizarse como muestra de respaldo interno a su rumbo político; para sus críticos, las condiciones de competencia y vigilancia del proceso impiden interpretar los resultados únicamente como una medición convencional de las preferencias de los ciudadanos. En cualquier caso, Rusia inicia una nueva etapa parlamentaria con el poder concentrado todavía más alrededor del partido oficialista.